Madrugadores

Se trata de una iniciativa sencilla y modesta –madrugar para rezar en el Santuario, la parroquia o una capilla, sábado por medio a las 07.00 hrs.–

Reúne a varones laicos que quieren asegurar de una manera viril su vinculación heroica al lugar de gracias: el Santuario de la Madre y Reina tres veces Admirable de Schoenstatt. La periodicidad del encuentro parece baja; pero la perseverancia ha traído consecuencias inesperadas para quienes la iniciaron y que ahora muchos perciben como un regalo divino. Con el tiempo las comunidades de Madrugadores no sólo han crecido y desarrollado en torno a las santuarios de Schoenstatt, sino que también en capillas y parroquias, logrando una inserción diocesana muy importante. De hecho, en estos momentos hay más comunidades parroquiales o diocesanas que aquellas que madrugan en santuarios de Schoenstatt.

Es algo exclusivo para hombres, la única mujer presente es la Virgen. Una piedad varonil que atrae cada vez más hombres.

Es una corriente de vida surgida entre varones dispuestos a entregar lo mejor de ellos a Cristo y a María.

Los Madrugadores acogen a todos los hombres, y son eficaces contra la soledad. Tienen una estructura mínima: «No tenemos jefes, no damos órdenes, tienes mucha libertad…» Y asombra que hombres de 60 o 65 encuentran «su lugar» aquí, después de años quizá distraidos de Dios.

El pasado sábado 6 de Mayo se realizó un encuentro Regional de Madrugadores en 9 de Julio. Contaron con la presencia de Mons. Ariel Torrado Mosconi, quien acompaña muy de cerca a los hombres de su Diócesis. Por nuestra Arquidiócesis participaron 4 hermanos de Cnel. Dorrego.