Las capillas Santa Lucía y Virgen de Fátima fueron epicentros de esta comida organizada por la Comunidad de Sant’Egidio de Coronel Pringles; ciudad que, una vez más, fue parte de esta mesa tan grande como el mundo.

Al igual que en Buenos Aires y otras cientos de ciudades del mundo, la Comunidad de Sant´Egidio de la ciudad bonaerense de Coronel Pringles, realizó por séptimo año consecutivo, el Almuerzo de Navidad el pasado domingo 25 de diciembre

Como sucedió en el 2015, la comida se sirvió simultáneamente en las capillas Santa Lucía y Virgen de Fátima donde la Comunidad está presente con las Escuelitas de la Paz, además de familias del barrio de la capilla San Cayetano, donde también funciona una Escuelita, y abuelos del Hogar Municipal El Remanso y del Hogar del Jubilado y Pensionado de esta ciudad. La Comunidad de Sant´Egidio en Coronel Pringles está coordinada por Sergio del Canto, junto a su esposa Karina Biasioli.

“En total asistieron 345 personas, más los 95 voluntarios que se acercaron a las dos capillas a colaborar”, comentó Karina. Y agregó: “Tuvimos que agregar a último momento lugares porque nos han sorprendido amigos que no esperábamos y con mucha alegría han sido recibidos”. No ocultó su alegría por todo lo vivido y aseguró que el almuerzo “superó ampliamente lo que teníamos previsto”.

“Estamos muy  felices –prosiguió. Vivimos una fiesta de familia reunida en torno al Señor que demuestra una vez más, que si lo hacemos a él presente en la vida, todo es posible porque esta fiesta es la fiesta en la que se ve, realmente, que aunque seamos distintos podemos estar juntos de un modo tan especial. Agrademos muchísimo a todos los que han colaborado y que se han sumado de una u otra manera con su aporte. Y al Señor, por supuesto, que nos llama para esto: para demostrarnos que si lo buscamos realmente a él de corazón, si nos unimos a su palabra, nosotros podemos vivir este amor que cambia y que nos hace realmente más felices”, aseguró Karina destacando la colaboración de la comunidad que “se ha sumado para colaborar con los alimentos, con los regalos”.

Finalizó expresando que “como siempre, la generosidad de las personas ha hecho posible que alcance para todos y que sobre. Esto es un gran almuerzo, es un único almuerzo que abraza a todo el mundo que comienza desde temprano en el oriente y que terminamos nosotros, entre los últimos, por esta parte del continente”.