Con gran alegría se vivieron las ordenaciones diaconales en Punta Alta, San Cayetano y Coronel Suárez. Después de poco más de 6 años de formación, nueve candidatos al diaconado permanente recibieron el Orden Sagrado.

La primera fecha fue el 2 de mayo en Punta Alta, donde 6 hombres casados junto a sus familias vivieron una fiesta multitudinaria. La parroquia Maria Auxiliadora desbordaba de gente y el coro, compuesto por miembros de las distintas comunidades de la ciudad, alababa a Dios e invitaba al canto. Después de la homilía, se postraron delante de Monseñor Pedro Laxague, nuestro obispo auxiliar, y éste rezo la oración consecratoria que los uniría a Cristo servidor. Estamos refiriéndonos a Jorge Andrés Avilés, Rodolfo Horacio Compagnoni, Leonardo Cruz, Oscar Alfredo González, Claudio Alejandro Mulena y Roberto Oscar Vides. (ver perfil en nota anterior de arquidiocesisbb). Al finalizar la celebración, el flamante diácono Leonardo Cruz dijo unas palabras de agradecimiento en nombre sus compañeros, dirigiéndose a Dios, a sus propias familias que siempre sobrellevaron los inconvenientes y acompañaron los procesos, y a las comunidades que rezaron por la vocación y apoyaron a los candidatos.

La segunda fecha fue el 3 de mayo en San Cayetano. La Misa comenzó a las 19 horas del domingo en la Sociedad Italiana de San Cayetano que fue ambientada como un verdadero lugar sagrado. No alcanzaron los lugares para familiares y amigos de José Luis Gonzáles (ver perfil en nota anterior de arquidiocesisbb). También estuvieron presentes fieles de las comunidades donde José Luis desempeñó tareas pastorales: Orense y San Francisco de Bellocq. La misa también fue presidida por Monseñor Laxague quien dirigió sabias palabras al candidato, a su esposa y a la comunidad: “José Luis va a ser servidor de todos y va a vivir para todos. Pero ese servidor también tiene responsabilidades sobre los demás. Así como los jóvenes que recibían a a la gente cuando llegaba al salón y ayudaba a ubicarse en los asientos, no dejando ocupar ciertos lugares y llenando otros… así también José Luis va a servir y al mismo tiempo va a tener autoridad por esa tarea que se le encomienda”.

10468110_801877439867289_9201874161511117116_nHola, con mucha alegría en el corazón les comparto la experiencia del llamado de Dios al diaconado y la respuesta.

Aunque suene raro el llamado de Dios al diaconado viene del lado de mi esposa Patricia. Llevábamos varios años de casados y había cosas que no andaban bien en nuestro matrimonio. Patricia con plena confianza en Dios, le pide que pueda transformar esa realidad, y no solo que le pide sino que le ofrece su vida para lo que Él disponga.  De esa manera la oración que siempre es escuchada y atendida cuando es conveniente, lo fue en este caso, con una sorpresa en su relación con Dios: no solo aceptó el ofrecimiento de su vida sino que también le pidió la vida de quien tiene a su lado. Entonces no le quedó otra que seguir rezando, en silencio, con mucha fe y esperanza.

En un momento nos invitan para realizar Cursillo de Cristiandad y es ahí donde me encuentro con Jesús, que me dio un fuerte abrazo, me dijo lo mucho que me amaba  y transformó mi vida como solo Él puede hacerlo. Pasado el tiempo ese fuego que había encendido en mi corazón ardía cada vez con mayor intensidad y cada día mayor también era la necesidad de comunicarlo.

Se me presentaban dificultades para transmitir ese amor porque sabía muy poco. Lo único que tenía claro era que había cambiado mi vida, que me sentía amado y que estaba feliz.

Empecé a hablar con el Padre Rubén, con Raúl Gardey. Luego llegó a San Cayetano el Padre Pablo, quien también me acompañó muchísimo, en esto de comunicarme y comunicar el amor de Dios.

Cuando empezamos a hablar de la preparación para el diaconado, o mejor dicho la inscripción en la escuela de nuevos ministerios, grande fue la sorpresa cuando le transmitimos la noticia a Patricia. Ella respondió: “Hace rato que estoy rezando por esto”. Juntos comenzamos este camino, con mi familia, el Padre Pablo, el Diácono Raúl y también con toda la comunidad que siempre me acompaño. Muchas fueron las dificultades, pero muchas más las bendiciones. En todo momento sentí la presencia del Señor sosteniendo todo su proyecto y confirmando este llamado.
Al principio no me cerraba el llamado al diaconado, pensaba que dependía solo de mí, y cuando un día el Señor me dijo y me dio la gracia de comprender que es Él el que elige  y el que llama: “Solo vos decime: ¿querés ser elegido? ¿querés ser mi ministro?” De ahí en adelante solo decirle señor quiero.

Con toda la felicidad de este momento, tan especial le  digo al señor gracias y que me siempre su gracia para seguir diciendo quiero. Gracias también a todos los que hicieron posible llegar hasta acá.

Dios los bendiga y la Santísima Virgen los proteja.

                                                                                   DIACONO JOSE LUIS GONZALEZ

La tercera fecha fue el viernes 15 de mayo en Coronel Suárez.  En esta ocasión la misa fue presidida por el arzobispo Monseñor Guillermo Garlatti y concelebrada por un gran número de sacerdotes y asistida por muchos diáconos permanentes. Era el turno de Diego Andrés Arean y de Alberto Seguí. Diego tiene 42 años casado con una hija de 8 años y otra en camino, docente, oriundo de Daireux, fue durante 7 años hermano de la Orden Franciscana, y años después conoció misionando en Cnel. Dorrego a Natalia, quien sería su futura esposa. Alberto tiene 53 años, junto a su esposa tiene 3 hijos (el mayor de 27), es docente y oriundo de Suárez.
La celebración fue a las 20 hs. en el templo parroquial y estuvo la Iglesia a pleno, y los festejos se realizaron en el Salón San Cayetano de Cáritas.

IMG-20141112-WA0009Cuando me pidieron que exprese como fue mi experiencia a este llamado, me puse a pensar que siempre las cosas de Dios son muy simples, no son complicadas, generalmente somos nosotros que las complicamos.
Por supuesto que al comienzo no es tan fácil discernir esta vocación, pero con el tiempo uno se va dando cuenta que cada vez es mas claro este llamado, yo lo experimente con los acontecimientos que se fueron dando en mi vida, era todo muy evidente…. como se fueron acomodando cosas en mi familia, trabajo, etc.
A mi me pasó que antes de escuchar este llamado, mi plan no coincidía con el que Dios tenía preparado para mi, pero se fueron dando las cosas de tal forma que era difícil  no darse cuenta del mismo.
Pero atrás de todo esto, no hay nada extraordinario, me queda recordar las palabras del Señor ” somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer”.
Un lugar importantísimo en todo esto lo ocupa mi esposa que me acompañó en todo momento en el camino de discernimiento, con la oración y también mis hijos y mi flia en general, y para terminar quisiera decirles a todos y en especial a los jóvenes que si sospechan que el Señor los esta llamando, no tengan miedo de responder, que es maravilloso sentirse elgjido por el Señor, ¡ abran sus corazones a Cristo, que el no nos quita nada, todo lo contrario, si respondemos con generosidad nos da a manos llenas.

Un  abrazo y que el Señor los bendiga.