Lo dijo Roque Gencarelli, diácono permanente que se ha radicado recientemente en Coronel Pringles. Brindará un valioso aporte al P. Pedro Fournau y a la comundiad de la Pquia. Santa Rosa de Lima.

Roque Gencarelli, diácono permanente (7)

La presentación oficial de Roque como diácono permanente en la comunidad pringlense tuvo lugar, providencialmente, el día sde su cumpleaños, es decir el pasado miércoles 29 durante la misa celebrada en el templo parroquial.Si bien Roque nació en Punta Alta, tiene raíces pringlenses puesto que su mamá era de esta ciudad. “Trabajé mucho tiempo en la Municipalidad de Coronel Pringles y en la década del 70, por razones económicas, me trasladé a Punta Alta, ingresando como mecánico civil en las Fuerzas Armadas; y en la época de Malvinas fui como mecánico a Río Gallegos. Ahí estuve hasta que me jubilé, hace cuatro años”, contó a Es por Cristo.

Si bien Roque viene de una familia católica practicante, la pérdida de su hija mayor en el 2002 provocó “un clik en mi vida, una situación muy grande que fue difícil superar” asegura.

Roque Gencarelli, diácono permanente (6)Pero el Señor tiene sus caminos y sus instrumentos para sanar y saber afrontar situaciones difíciles. Es así que un grupo de amigos lo invitaron a rezar el rosario en casas de familias. Sobre esto, Roque dijo que “es algo muy lindo rezar el rosario en los barrios. A partir de allí me llevan a conocer a una virgencita muy milagrosa y me llevan a una  capilla muy humilde en Río Gallegos; y estaba María del Rosario de San Nicolás. Y ahí algo pasó. Comencé a ir de manera más seguida y ahí empecé este camino de trabajar en la Iglesia, primeramente acomodando o reparando cosas hasta que me invitaron a ser Ministro Extraordinario de la Comunión”.

El siguiente paso fue el diaconado permanente, “que por supuesto no quería aceptarlo tampoco porque no tengo mucha facilidad para estudiar. Pero cuando uno se pone en manos de Dios y le dice a la Virgen que sea lo que el Señor quiera, ella te va llevando por el camino que te lleva a Jesús”, aseguró el diácono permanente con que cuenta hoy la Parroquia Santa Rosa de Lima de Coronel Pringles.

Su radicación en Pringles está vinculada a una situación familiar particular y por la necesidad de estar más cerca de la familia. En nuestra ciudad vive una de sus hijas; y su esposa Norma, nacida en estas tierras, tiene su familia aquí lo que un día llevó a decir “bueno, vamos para Pringles” donde “la comunidad me ha recibido muy bien y espero ser digno de esa confianza que me brinda la comunidad”, concluyó.